Decía alguna vez que todas las tardes en el televisor que está cerca de mi escritorio suele estar sintonizado CNN. Es útil para ver lo último que está pasando en el mundo, las discusiones políticas, etc.
Hasta que llega la media tarde y nos topamos de frente con la antipática cara de Lou Dobbs, ese pseudoperiodista que sólo sabe hablar de una cosa: esos “ilegales” malditos que traen lepra —sí, eso lo dijo en uno de sus programas— y destruyen la economía y la cultura de este país.
Más o menos ese es el resumen de su mensaje día tras día. Casi nunca le presto atención, para qué. Visto uno, vistos todos sus programas: son siempre lo mismo.
Nota de CTsT:
Si se toman el trabajo de traducir algunos de los, casi, 200 comentarios en Ingles que hacen en este video, veran el odio y extremas vulgaridades que usan -casi no hay argumentos validos o centrados o positivos.
Ademas todo el odio lo llevan hacia los mexicanos,como si todos los indocumentados fueran criminales y sin considerarles ningun aporte positivo a USA .
Muchos anglosajones racistas, generalmente republicanos, confunden la geografia y composicion etnica hispana del continente de America e incluyen a Espana.
Un hecho anecdotico es que este periodista (Lou Dobbs) que ademas de odiar y despreciar a los hispanos o latinos, lo hace publico, casi diariamente, en su programa de la CNN en ingles. El es casado con una mujer de origen mexicano.
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Pero el otro día me quedé fascinada viendo a Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), diciéndole cuatro cosas a Dobbs en su cara, entre ellas, que su programa incita al odio contra los latinos al desplegar un desfile de personajes racistas para que digan barbaridades.
Eso, cuando el energúmeno la dejaba hablar sin interrumpirla con insultos, que es como le gusta debatir al señor Dobbs, acusando a quienes cuestionan el uso irresponsable de su tribuna pública.
Dobbs dijo que “nunca he dicho una palabra de odio contra los ilegales” y que, pobrecito, están tratando de coartar su libertad de expresión. A él, que tiene todas las tardes varias horas en una red nacional de televisión y que las usa para despotricar en forma absolutamente desbalanceada contra los inmigrantes sin papeles.
NCLR, como otras organizaciones lo han hecho y lo siguen haciendo a lo largo de la historia, ha decidido contrarrestar al menos en alguna medida esta persistente y más que desagradable, dañina cantaleta, a la que atribuyen un aumento de los delitos de odio contra los latinos.
Como lo ha hecho por años ADL o Liga Antidifamación, fundada para luchar contra el antisemitismo pero que hoy en día lo hace contra toda discriminación, NCLR está denunciando a las cadenas nacionales que permiten esa basura en sus horarios estelares para subir los ratings. Dobbs, por cierto, llamó a la ADL “un chiste”. Dobbs, desgraciadamente, no es el único.
Hay, en otro canal de CNN (Headline News), otro tipo desagradable llamado Glenn Beck que tiene entre sus invitados favoritos al famoso fundador de los minutemen, Jim Gilchrist, entre otros inspirados intelectuales. Gilchrist daba unas declaraciones que, si no fueran tan fuera de base serían graciosas. Parece que el fulano un día pasó por aquí por Los Ángeles y se enteró de que existe un lugar llamado “Plaza de la Raza” en el Este de Los Ángeles, y estaba muy enojado señalando que esto anticipaba el fin del mundo.
¿Qué vendría después?, preguntó el listo Gilchrist a millones de telespectadores. ¿La Plaza del KKK? Después de igualar a la inofensiva plaza esteangelina con la peor organización racista del país, Gilchrist se quedó tan campante y Beck estuvo, por supuesto, 100% de acuerdo.
El tal Beck, dice que Bill Clinton es un comunista —imagínense— y que “Juan” McCain, el precandidato republicano, tiene una conspiración para abrir las fronteras y permitir la amnistía de todos esos desagradables ilegales.
Además, añade, Hillary Clinton debería practicar la Acción Afirmativa contra Barack Obama y regalarle 5% de su voto, etc. Sólo puedo imaginar que quienes escuchan fascinados a Beck, Dobbs y otros por el estilo, deben tener, como un vecino mío aquí en Glendale, una bandera de la confederación pro esclavitud colgada de su balcón.
Una dosis de realidad para no olvidar. Que en este país todavía hay millones de personas que le dan ratings a esa basura. No son la mayoría, pero no podemos olvidar que existen.
* Autora= Pilar Marrero (11 de febrero de 2008)
Nota:
En su columna Pilar Marrero proporciona análisis y comentarios, a menudo controversiales, sobre los acontecimientos que afectan la vida de los latinos en los Estados Unidos. Ganadora del Premio Nacional New America Media Awards en 2006 por la serie: Latinos y Afroamericanos: historias paralelas.

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